KIT PSICOLÓGICO ANTE EL COVID-19

Kit Psicológico para afrontar el COVID-19. Aporte del Instituto de Investigaciones Psicológicas a la pandemia del COVID-19

Kit Psicológico para afrontar el COVID-19

Desde EPM y la Universidad de Costa Rica, queremos dar nuestro aporte al país en general en estos momentos de la pandemia del COVID-19, ofreciendo este espacio ante una situación excepcional que está afectando todo el planeta.

No nos equivocamos en decir que nunca antes en la historia de la humanidad, las personas nos habíamos visto tan conectadas y obligadas a actuar pensando en el colectivo que se llama especie humana, a vernos como un planeta en que todos dependemos de todos.

Estamos atravesando una situación que NO ES NORMAL, lo repetimos: NO ES NORMAL. Pero también es una situación QUÉ NO SERÁ PERMANENTE.

Esto nos obliga a pensar, sentir y actuar de formas que probablemente nunca habíamos enfrentado en la vida. La buena noticia, es que siempre la humanidad ha mostrado una alta capacidad de respuesta ante situaciones inesperadas y ha logrado salir adelante. La solidaridad y la cooperación han sido cualidades y conductas que nos han llevado ha destacar entre todos los demás seres vivos del planeta. En eso queremos ayudar, buscando y construyendo entre todas y todos, éstas respuestas.

En estos días tenemos que acatar normas que van en contra de los que estamos acostumbrados a hacer de forma normal y espontánea: expresarnos con el cuerpo (saludarnos de mano, beso, abrazarnos), a distanciarse físicamente, a quedarnos en nuestras casas, no salir, a trabajar desde la casa, que los niños y niñas no vayan a la escuela, a tener que aumentar la protección de nuestros adultos mayores.

Nos hemos dado a la tarea de una breve investigación, de forma que podamos ofrecer sugerencias, apoyo, algunos consejos para sobrellevar esta nueva realidad para la que nadie estaba preparado.

Respuestas a las inquietudes de los radioescuchas

Pregunta #1: Una madre de un niño de dos años que estudia y trabaja (en estos momentos por medio del teletrabajo) pregunta ¿Cómo manejar el consumo de televisión de los niños y niñas durante estos días?. Explica que esta inquietud proviene de un sentimiento de culpa por no poder darle más atención a su hijo a pesar de que se encuentre en la casa.

En la respuesta brindada se señaló el hecho de que esta situación amerita el replanteamiento de las rutinas usuales. Al estar en casa con niños y niñas resulta normal preocuparse por el uso de la televisión u otros dispositivos, los cuales fueron pensados, entre otras funciones, para el entretenimiento y diversión. Sin embargo, por tanto tiempo disponible puede generarse un uso mayor al habitual.  Tenemos que eso va a ser una posibilidad. Lo anterior, resulta un tema que requiere de flexibilidad por parte de padres y madres, ya que las reglas del hogar en este tipo de situaciones deben ser readecuadas y repensadas comprendiendo intereses, necesidades y la disponibilidad del tiempo.

No obstante, sí se debe procurar que la televisión o los dispositivos electrónicos no sean la única alternativa. Verlos obligados a permanecer en casa es un reto que nos abre la posibilidad de buscar nuevas formas de interactuar y hasta de desechar las formas habituales que se han tenido. Entonces, los papás, mamás y demás adultos deben tener claro que hay que tener tolerancia y flexibilidad, ya que es común que niñas, niños y adolescentes utilicen los dispositivos para manejar la ansiedad. Por ello, también se les recomienda indagar sobre las razones de un uso incrementado de los mismos, intentar manejar los límites de manera clara y procurar el contacto e interacción con ellos y ellas de maneras distintas para ponerse de acuerdo y conversar.

Pregunta #2: Una mujer embarazada expresa preocupación por el manejo de la ansiedad y de la preocupación. Por lo que pregunta, ¿Cómo es posible canalizar el miedo, la ansiedad y preocupación acerca de lo que va a pasar por la situación que está generando el COVID-19? La pregunta se dirigió tanto al momento actual como al periodo después del embarazo.

La respuesta durante orientó a que una reacción compartida por muchos durante esta situación inusual es la incertidumbre y la experimentación de emociones que no se presentan con regularidad. Por ello, es normal sentir temor y ansiedad cuando se pierden las estructuras que se han construido y a las que el ser humano se ha acostumbrado a través de rutinas y hábitos, ya que esto es un generador de tensión y ansiedad. A partir de lo expresado, se señala que una manera de dar respuesta a esto es tratar de construir nuevas estructuras e intentar “abrazar” estas emociones que vengan. Entonces, no hay que sentir vergüenza ni culpabilidad, ya que también las personas adultas que tienen la responsabilidad sobre otros tienen el derecho a sentir miedo, inseguridad y de no tener necesariamente tener todas las respuestas. Lo anterior se debe a que como seres humanos se les está transmitiendo a los hijos, hijas u otros familiares que existe una aceptación de las limitaciones que se presentan. Entonces, es importante buscar establecer a lo interno de los hogares nuevos límites y estructuras a partir de rutinas. Lo cual, debe ser convenido y conversado entre los individuos que compartan el espacio.

Elementos importantes del Kit Psicológico ante el COVID-19

La familia es el lugar donde somos cuidados y aprendemos a cuidar. Reiteramos que las circunstancias anormales requieren que actuemos  de maneras distintas a las usuales. Lo anterior, puede afectar a todos y todas de distintas maneras. Sin embargo, es importante que cada uno aporte ante la situación. A nivel familiar, es importante que las figuras adultas establezcan distribuir y redistribuir los roles. Entonces, si mamá teletrabaja y papá se encuentra en la casa. Es posible utilizar estrategias de alternancia. Lo cual responde al término “Yunta”, donde las parejas se apoyan en turnos para atender necesidades de la familia y poder trabajar. Con respecto a los hermanos o hermanas mayores es importante que asuman colaboración con el cuido de sus hermanos o hermanas menores y también con el de los adultos o adultas mayores.

            Otro aspecto, para manejar esta situación de falta de normalidad es el ajuste a expectativas nuevas que sean realistas. Por lo que hay que negociar a nivel familiar sobre el manejo del hogar necesario a partir de las nuevas condiciones. Además, las expectativas se deben ajustar a partir del rendimiento en el trabajo o teletrabajo, lo cual les impide responder a las demandas familiares y laborales al mismo tiempo. Entonces, es relevante considerar este cambio de expectativas laborales aunque no se por un tema de voluntad o ineficiencia, sino porque se debe tener la sensibilidad de que las personas están trabajando bajo un clima de tensión caracterizado por nuevas obligaciones y compromisos adquiridos con la familia a la vez que se intenta responder de la mejor manera al trabajo. Además, las expectativas de cómo se va a rendir en la casa también se debe modificar y resulta necesario construir un clima de tolerancia hacia las nuevas emociones y reacciones que se generen en las personas que nos rodean.

            Asimismo, es importante informarle a los niños y a las niñas desde un inicio sobre la situación. Se debe realizar una explicación en las palabras de ellos que esta es una situación temporal y que las medidas tomadas son por el bien de todos y todas y para salvar vidas.

            Por último, en caso de conflictos o diferencias generadas producto del encerramiento y la convivencia en el hogar se incrementa, es necesario detenerlos, detener la posible violencia y confrontación. En esos momentos es posible distanciarse y resolverlo después de haberse dado un espacio.

Protección

            Entre las medidas de protección está la importancia de mantenerse en la casa, en especial la población de riesgo. En caso de salir de la casa resulta relevante mantener distancia física. Dentro de la casa es fundamental crear redes de apoyo con los familiares que brinden apoyo emocional y cercanía afectiva, al igual que crear un entorno agradable y apto para todos los miembros. Otra alternativa es crear entornos virtuales de apoyo caracterizados por la receptividad y acompañamiento. En fin, se trata de apoyarnos en todos y todas con los medios con los que se cuente para mitigar el sentimiento de aislamiento o de soledad en tiempos de posible inseguridad o incertidumbre.

            Por otro lado, cabe resaltar el caso de las mujeres, las cuales al regresar a sus casas por el teletrabajo se exponen a jordanas aún más extensas y la fusión entre las demandas laborales y las del hogar; por ello, las redes de apoyo familiares resultan tan importantes para ellas y un factor de protección ante la sobrecarga y el agotamiento.

Certidumbre ante la incertidumbre

Para generar un clima de certidumbre ante momentos de incertidumbre es posible establecer un cerco de dominio propio, en la casa, en el entorno inmediato. Para ello, es necesario estructurar una nueva rutina y estructura por medio de la delimitación de horarios para despertarse y comer, de momentos para realizar actividades como la limpieza del hogar en familia a modo de juego o el tiempo y manera de cuido de las mascotas. Asimismo, por medio de establecer tiempos de estudio y tiempos de descanso.

En éste mismo sentido, se recomienda crear rutinas de comunicación con los seres queridos que no podemos ver. Para ello, se podría involucrar a niños y niñas a que hablen con sus abuelos o tíos por teléfono o videollamada. Lo anterior, no solo promueve el contacto, sino que también le transmite a los niños y a las niñas que la familia es el lugar a donde somos cuidados, pero también ofrecemos apoyo y aprendemos a cuidar.

Con respecto al manejo del ocio con los niños y niñas se puede buscar la recuperación de juegos tradicionales que puedan ser llevados a cabo en la casa. Por ejemplo, cromos hechos en casa, jugar boliche con botellas recicladas, hacer rondas entre los familiares diarias sobre sentimientos generados durante el días o diversos elementos que se quieran compartir como posibles dudas de manera interactiva, darle espacio a los abuelos y abuelas para que cuenten sus historias, utilizar la música para bailar y cantar, la lectura conjunta donde los niños y niñas pueden ser los que lo elijan y lo lean,  hacer ejercicio en la casa, juegos de roles, entre otras actividades que respondan a un recurso colectivo.

Evitar estrés digital

Los medios virtuales se deben usar para información necesaria, pero no se debe sobreexponer a los mismos, ya que pueden generar estrés o ansiedad. Por ello, se recomienda que en caso de sentir ansiedad se debe parar. En contraste, estos medios se pueden utilizar como distracción en lugar de sumarse al clima de tensión. Para alcanzar lo mencionado se recomiendan periodos de desconexión digital al desactivar notificaciones durante las comidas, mientras se conversa con otros, en tiempos de sueño y cuando se considere necesario. Otra medida es la interacción presencialmente con quienes lo acompañen en el hogar o de forma remota con seres queridos, amistades y familiares.

Adultos mayores

Se debe buscar evitar que esta cuarentena inhabilite más a las personas adultas mayores, ya que la idea debería ser poder realzar posibles nuevas funciones de esta población y recibir apoyo de ellos. Las personas adultas mayores son personas que han ido acumulando conocimientos y sabiduría a lo largo de la vida y que cuentan con muchos recursos. Por ello, resulta importante, que si son personas que tienen un nivel de independencia y autonomía, se les tome en cuenta para redefinir los roles y no quitarles las tareas que suelen asumir. Por otro lado, también se debe procurar su seguridad al conversar con ellos sobre las implicaciones de ser un adulto mayor en términos del riesgo a la hora de contraer el virus.

Reflexiones finales

Por último, enfatizamos en la relevancia de la cooperación, la empatía y el comportamiento solidario, los cuales han sido factores clave para la evolución de la humanidad. Aunado a lo anterior se debe tener muy presente que se está ante una situación que terminará y que la humanidad tiene la capacidad de respuesta ante situaciones inesperadas y ha logrado salir adelante en el pasado. En fin, se debe procurar construir un ambiente interno que mitigue la tensión, angustia y estrés.

Escrito por Orit Chocrón Dunayevich

Revisado por Mariano Rosabal-Coto, PhD.

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