Las Neurociencias, la Autorregulación y la Crianza de Hijos e Hijas

Las relaciones que los niños y niñas tienen con sus cuidadores primarios y con el ambiente en el cual crecen, es fundamental para la formación de la personalidad y demás características psicológicas.

Las Neurociencias, la Autorregulación y la Crianza de Hijos e Hijas

Las relaciones que los niños y niñas tienen con sus cuidadores primarios y con el ambiente en el cual crecen, es fundamental para la formación de la personalidad y demás características psicológicas.

 

Por MSc. L. Diego Conejo*

 

Las neurociencias han hecho importantes aportes para entender la relación entre el ambiente y el cerebro, y el impacto que la relación con los cuidadores primarios tiene sobre el desarrollo. Esta disciplina, se ocupa del estudio del sistema nervioso y sus relaciones con las bases biológicas de la conducta. Las neurociencias han contribuido para que la psicología logre una mayor comprensión de los procesos mentales y sociales más relevantes en nuestra convivencia con otros seres humanos. La crianza de los hijos e hijas, es un tema en el que se pueden hacer importantes aportes desde este campo de investigación.

 

El cerebro es un sistema abierto diseñado para estar listo para adaptarse al ambiente (que por naturaleza es cambiante). Esto quiere decir que si bien es cierto hay un componente genético que marca el neurodesarrollo infantil, las relaciones que los niños y niñas tienen con sus cuidadores primarios y con el ambiente en el cual crecen, es fundamental para la formación de la personalidad y demás características psicológicas.

 

 

La autorregulación, entendida como la capacidad de manejar las emociones, los pensamientos y la conducta de forma adaptativa, va a ser el resultado de un complejo proceso de ajuste entre las características biológicas (temperamentales), la crianza, y las oportunidades familiares de los niños y las niñas. La investigación sobre autorregulación es importante porque a mayor capacidad de autorregularse, mayores probabilidades de tener éxito en la escuela, de tener una vida social agradable y positiva, de ser exitoso en el trabajo, y en general, de tomar decisiones que lleven a resultados de más provecho para las personas.

 

Los estilos de crianza y su papel en la autorregulación

 

La autorregulación se ve influenciada por los estilos de crianza a los que las niñas y los niños se exponen, y este es un buen ejemplo de cómo el desarrollo del cerebro interactúa con el ambiente. Lo más adecuado es que exista un buen ajuste entre las características de los niños y niñas, y la crianza que ejercen los padres y madres. Esto quiere decir que algunos niños que se sienten más cómodos en situaciones de riesgo y de alta intensidad, se van a beneficiar más de una crianza con un control más estricto sobre ellos y ellas. Por otro lado, niños y niñas que se caracterizan por ser muy calmados, tímidos y callados, se van a beneficiar más de estrategias de crianza que promuevan la exploración y el contacto con situaciones más estimulantes.

 

“No existe un único estilo de crianza que se ajuste a las necesidades y características de todas las personas, más bien, es tarea de los adultos, adaptarlos a cada caso específico y tener en cuenta que incluso entre los mismos hermanos se puede necesitar una atención diferenciada y hasta un manejo de límites distinto”

 

Es importante que los padres y las madres tengan una idea básica de cómo se desarrolla el cerebro en la infancia y la adolescencia, para que así puedan encontrar un ajuste entre la disciplina y el cariño, y la conducta de sus hijos e hijas. Por ejemplo, la investigación ha demostrado que desde que los niños están en el vientre, son sensibles a lo que está pasando en el contexto inmediato. Ambientes estables, con poco estrés y mucho apoyo familiar son fundamentales para un adecuado desarrollo intrauterino. Una vez que nacen, es importante estar en constante contacto físico y emocional por medio del tacto con los niños y las niñas, proporcionándoles niveles adecuados de estimulación. El cerebro se va programando para responder a las características del ambiente. La conducta que vemos en los niños y niñas, es el resultado de entre otras cosas, su propia constitución, pero sobre todo de cómo el ambiente (muy especialmente padres y madres) reaccionan a esas características.

 

 

Algunas recomendaciones para promover un adecuado desarrollo de las capacidades auto-regulatorias de sus hijos son:

 

1. Ofrecer a los niños un ambiente libre de humo de cigarro y de otras sustancias químicas nocivas en el hogar. Las sustancias tóxicas del cigarrillo afectan el ritmo cardíaco de los niños, su crecimiento y el desarrollo de algunos órganos.

Enlace de interés sobre efectos del humo de cigarrillo: http://www.msal.gob.ar/tabaco/index.php/informacion-para-ciudadanos/efectos-de-la-exposicion-al-humo-de-tabaco-en-la-salud/191-tabaco-y-cancer: y sobre el efecto de otras sustancias nocivas: https://es.globalvoices.org/2015/05/09/que-le-estamos-haciendo-al-cerebro-de-nuestros-ninos/

 

2. Ofrecerle a los niños estimulación de sus sentidos desde recién nacidos para que su cerebro se desarrolle adecuadamente. La forma más eficiente de estimular a los recién nacidos es por medio de una constante interacción, de hablarles y de estar en contacto físico y emocional. La investigación ha demostrado que si bien el cerebro está diseñado para desarrollar las funciones más importantes de nuestra especie, estas funciones pueden no desarrollarse adecuadamente, o incluso perderse, si los niños no forman parte de interacciones adecuadas. Más información en el siguiente enlace: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-16803527

 

3. Se debe procurar que los niños sientan que sus padres están disponibles para ellos, y que en caso de que requieran ayuda, ellos son una fuente segura a la cual pueden recurrir, esto combinado con disciplina constante libre de castigo físico. La formación del apego con los niños modela las conexiones cerebrales entre las áreas que regulan las emociones, y aquellas encargadas de la regulación de la conducta, por lo que establecer una relación segura con los niños, tendrá consecuencias importantes en su comportamiento y regulación. Más información al respecto se puede encontrar en el siguiente enlace http://helenaariaspsicologa.com/relacion-de-apego-cerebro/

 

4. Desde la niñez hasta la adolescencia, se deben establecer reglas claras adecuadas a la edad de los hijos e hijas. Es muy importante que los hijos tengan claros cuáles son las reglas, y cuáles son las consecuencias si rompen una regla. Crecer en un ambiente estable, con reglas claras y que se hacen cumplir, ayuda a evitar el desarrollo de patrones impulsivos, que se han visto que afectan el desarrollo del cerebro, y ponen en riesgo a los hijos de desarrollar problemas de conducta. Más información en este enlace: http://www.agenciasinc.es/Noticias/La-conducta-impulsiva-de-los-ninos-se-relaciona-con-su-conectividad-cerebral
*El autor es Doctorando de la Universidad de Missouri, Columbia e Investigador del  Instituto de Investigaciones Psicológicas y el Centro de Investigación en Neurociencias de la UCR.

ONE COMMENT

  • Mariel Madrigal dice:

    Muy provechosa la charla, muchas gracias al Instituto de investigaciones psicológicas por dar estos espacios para las familias.

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